Palmira, Valle del Cauca, Colombia

Fernando Estrada

El mayor peligro que amenaza la naturaleza es la humanidad que constituye su cáncer. Forma parte de la naturaleza, pero crece desordenadamente y la destruye. La única esperanza es que se trata de un cáncer que tiene la potencialidad de la autoconciencia.


25 de diciembre de 2015, 12:00 a.m.

Despierto en una cama que no es mi cama, sino la cama de Venus. Me lame la cara como indicador de cariño, pero también del hambre que tiene. Hemos pasado la noche de navidad juntos. En Belén ha nacido un redentor palestino, y desde entonces hacer parte de una minoría es una desgracia. Como la noche que hemos pasado Venus y yo.

24 de diciembre, 8:00 p.m.

Hace 50 años la celebración de la Navidad y Año Nuevo fue motivada por un profundo recogimiento familiar. Éramos un país cafetero, es decir, más igualitario, rural y campesino. Luego llegó la bonanza petrolera y después la coca. Y con estos males de la economía, se profundizaron las desigualdades, el dinero fácil y una frenética exhibición de lujos innecesarios. Hoy las navidades son una mezcla de fiesta, licor, misas y pólvora.

24 de diciembre, 9:00 p.m.

Salimos con Venus de paseo. Siempre mira de reojo a los transeúntes, conoce el recorrido. Primero el parque en donde cumple sus deberes, entonces viene la ronda: juego con la pelota, saludos y meneo de cola con sus congéneres. ¡Arriba, mira, mira, mira! A Venus parecen fascinarle las luces de navidad. Los cristianos salen de misa y sus caras todavía inspiran santidad. Hasta que recuerdo a León María Lozano, el Cóndor, del período crítico de la violencia en el Norte del Valle. No todo es lo que parece.

24 de diciembre, 10:00 p.m.

Los animales no tienen derechos. En realidad, somos nosotros quienes se los atribuimos. Todas las especies animales son distintas y no tendría sentido reclamar derechos por Venus. Como tampoco tiene sentido pedir libertad de prensa para las gallinas, que no escriben, ni el derecho a ladrar para personas que carecen de patas. Lo razonable sería conferir derechos específicos a los diversos animales, en función de su especie. Sin embargo, hay un derecho aplicable a todas las especies: el derecho a no ser torturado, es decir, a no ser sometido a un dolor intencionado.

24 de diciembre, 11:00 p.m.

Los cristianos de hoy celebran la Navidad con pólvora. Y la pólvora quema, incendia y destruye vidas. Las víctimas de la pólvora se han incrementado este año: en Antioquia, 387 niños quemados, en el Valle, 254, Cundinamarca 198, Santander, 132. Con la pólvora hay daños irreversibles que no se borrarán con el tiempo. Familias que son destruidas por causa de un petardo, un tronante o una simple chispa. Como en Popayán, en donde una casa quedó calcinada con sus ocupantes.

24 de diciembre, 11:30 p.m.

Durante los años noventa en Cali, la pólvora fue asociada no sólo con festividades navideñas, sino también con el cartel de los Rodríguez y el cartel de Medellín. Los sicarios de Pablo Escobar celebraron muchos crímenes con pólvora traída desde la China y Taiwán. Los cielos de Cali se iluminaban cada que una remesa llegaba a su destino en Miami o Nueva York. La pólvora fue la excusa que usaron muchos matones en los barrios del Valle para ajustar cuentas con sus enemigos.

24 de diciembre, 12:00 p.m.

La pólvora estalla por todas partes. Venus me busca con angustia. En realidad, no sabe que pasará la noche sin dormir. Los mismos cristianos que salieron de misa hacen volar el infierno. Y en medio del ruido de la música estridente, viejos, mujeres y niños practican con tronantes, silvadores, volcanes y tacos de pólvora hasta la madrugada. Ha nacido el niño Jesús de nuevo, pero este mundo sigue igual de podrido, o peor.

25 de diciembre, 1:00 p.m.

La noche anterior, todos los perros, gatos, palomas, torcazas y especies animales la pasamos mal. Porque esos animales en dos patas usando pólvora y gritando ebrios celebraron su festividad. El mayor peligro que amenaza la naturaleza es la humanidad que constituye su cáncer. Forma parte de la naturaleza, pero crece desordenadamente y la destruye. La única esperanza es que se trata de un cáncer que tiene la potencialidad de la autoconciencia. Estamos a tiempo de reversar esta destrucción de los mínimos de moralidad.

25 de diciembre, 2:00 p.m.

Venus es superior a los animales de la pólvora. Su compañía siempre resulta incondicional y sus muestras de cariño inconfundibles. Quienes tenemos perros y gatos, o mascotas, preferimos muchas veces su hermandad a la de los seres humanos.

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