Palmira, Valle del Cauca, Colombia

Fernando Estrada

Fernando Pessoa puede considerarse el poeta y ensayista heterodoxo por excelencia. Desde Nietzsche y Chateaubriand, un autor no lograba una escritura tan vigorosa.


Hemos celebrado en junio el nacimiento de dos personalidades trascendentales de la economía: John Maynard Keynes y Adam Smith; también en junio nació Fernando Pessoa (Lisboa, Portugal), uno de los poetas de mayor influencia en el siglo XX. Estudió en el Liceo (High School) de Durban, Natal (Sudáfrica), y en la Universidad (inglesa) del Cabo de Buena Esperanza; allí gana el premio Reina Victoria de estilo inglés en 1903, la primera vez que se concedió ese premio.

Fernando Pessoa revela su obra en identidades contrapuestas. Las obras de Pessoa pueden dividirse en dos categorías: ortónimas y heterónimas. No se deberían confundir como autónimas y pseudónimas, porque en realidad no lo son. Una obra pseudónima la escribe el autor y se corresponde con él en todo, excepto en el nombre que firma; en cambio la heterónima se corresponde con el autor fuera de su propia persona, pertenece a una individualidad completa construida por él, como lo serían las formas de actuar de cualquier personaje de una obra de teatro.

Como en el teatro griego, la representación polifónica se hace escritura. Los heterónimos preferidos por Fernando Pessoa fueron tres personas: Alberto Caeiro, Ricardo Reis y Álvaro Campos. Son individuos cada uno con personalidad propia. Cada uno conforma una suerte de pieza teatral y todas juntas conforman otra. Sus obras representan un todo, un conjunto dramático. Caeiro, de quien se dice que nació en 1889 y murió en 1915, escribe poemas. Tuvo como discípulos —influenciados por Caeiro— a los otros dos: Ricardo Reis, que se cree nació en 1887 y que tomó de aquella obra, y expresa el aspecto de un intelectual pagano.

Fernando Pessoa consideraba que entre la ficción y la realidad existía un hilo invisible. De ahí el mundo interior de sus personajes. Álvaro Campos, nacido en 1890, tomó de los poemas de Caeiro su aspecto emotivo, al que denominó “sensacionista”. Campos es el personaje que representa la mayor influencia de Walt Whitman; escandaloso, provocador e irritante en su estilo. Su relación con Fernando Pessoa es la más contradictoria. La obra de este poeta semeja las parodias vitales de Diógenes en la Grecia Clásica.

Fernando Pessoa les concedió a estas tres individualidades una existencia más o menos real; más aún, se trata desde su comprensión metafísica, de un enigma, secreto de los dioses. Las tres personalidades se confunden en una realidad incógnita e irresoluble.

Fernando Pessoa publica en 1918 cuatro folletos en inglés: Antinous y 35 Sonnets, y English Poems I–II y English Poems III también simultáneamente en 1922. Además de lo anterior, publica, en 1923, un manifiesto: Sobre un manifiesto de estudiantes, en defensa de Raúl Leal; y, en 1928, un folleto: Interregno, defensa y justificación de la dictadura militar en Portugal, cuya publicación fue polémica, pero permitida su circulación por el gobierno de entonces. Todos estos textos fueron considerados por el autor como borradores.

Las obras ortónimas de Fernando Pessoa fueron las siguientes: O Marinheiro en Orpheu I (1915); O Banqueiro Anarquista en Contemporânea I (1922); Los poemas de Mar Portugês en Contemporânea 4 (1922); una pequeña recopilación de poemas en Athena 3 (1925); y la narración exacta y conmovedora del Conto do Vigário en el número I del diario de Lisboa Sol (1926). Las obras heterónimas: Las dos odas —Ode Triunfal y Ode Marítima— de Álvaro Campos en Orpheu I y Orpheu 2 (1915); el Ultimátum del mismo autor, en el único número de Portugal Futurista (1917); el libro Odes, de Ricardo Reis, en Athena I (1924); y la recopilación de los poemas de Alberto Caeiro en Athena 4 y Athena 5.

Fernando Pessoa puede considerarse el poeta y ensayista heterodoxo por excelencia. Desde Nietzsche y Chateaubriand, un autor no lograba una escritura tan vigorosa. Sus textos y breves ensayos, sus poemas y pensamientos, lo sitúan en una de las cimas literarias de todos los tiempos. Su obra la encontramos traducida al español en una de las mejores editoriales, Acantilado. Esta editorial ha publicado: Libro del desasosiego (2002, nueva edición ampliada en 2013), La hora del diablo (2003), La educación del estoico (2005), El regreso de los dioses (2006) y Escritos sobre genio y locura (2013).

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