Palmira, Valle del Cauca, Colombia

Analectas

  • La otra mujer

    A temprana edad, Juliana y Matías forjaron una gran amistad, tan entrañable, que sobrepasa los límites del pensamiento y la consciencia.

  • Mi primer empleo

    Cuando llegué a la Universidad del Valle, me encontré con personas cuyo trabajo consistía en sentarse en las bibliotecas ante mesones largos y ventanas iluminadas. Bebiendo café, se dedicaban a leer y escribir.

  • Carta a una joven economista

    Los estudiantes deben aprender a seleccionar áreas o modelos de la economía en función de las condiciones y los contextos. Aprender a cambiar de un campo a otro, de un modelo a otro en forma elástica.

  • El baile de las máscaras

    La música debe parar. Debemos tener el valor de quitarnos las máscaras y mirarnos a los ojos. Desnudar nuestras almas. Yo estoy cansado de usar el antifaz.

  • Canela

    Es impresionante como varias historias se van hilando a lo largo del tiempo, como varias vidas se van uniendo, conociendo y apoyando para hacer de la existencia algo más agradable.

  • Sobre la condición humana

    Empeora al ser humano hacerlo depender de los demás. Mientras no se cultive la autonomía moral, la autodeterminación y la capacidad de crítica, la sociedad se enfrenta al síndrome del rebaño.

  • La igualdad del mediocre

    El igualitarismo plano, chato y politizado es mediocre. Yo no creo en ese tipo de igualdad social que pretende hacernos a todos marranos. O la utilización ideológica de la igualdad para llevarnos a todos a una granja como si ésta fuera la universidad.

  • Un adiós a un gran amigo: Manuel Vivas Paredes

    Conservador por convicciones políticas irrenunciables y que se nutrieron con Núñez, Caro y Ospina en el siglo XIX, Manuel defendía las tesis de Bolívar frente al santanderismo liberal con inteligencia y buena oratoria. Pero jamás fue un líder arrebatado por las pasiones ideológicas.

  • “Nichos para imbéciles”

    Casi nada podremos decir frente a los formidables —o monstruosos— adelantos genéticos, ni a los avances técnicos que han sumido al ser humano, al de carne y hueso, en una extensión de aparatos que lo han reemplazado y sumido hasta convertirlo en un estólido ente, con poca capacidad de decidir, vulnerable, mecanizado, adiestrado para cumplir unas pocas funciones.

  • Las nefastas consecuencias de la metafísica

    La metafísica murió como ciencia, pero permanece aún como estilo de vida y de pensamiento. Y se cuela por las rendijas de la cultura y las disciplinas, haciéndole, finalmente, todos los favores que los violentos, los superficiales (mafiosos de todo tipo, por ejemplo) y los detentadores del poder desean.

  • ¿Vale igual Bruto que César?

    Para vivir o morir, nadie necesita leer Adam Smith, Ricardo o Kuznets. Pero yo creo que si un ser humano quiere tener una vida más plena, más intensa y más variada, leer a quienes han sido los creadores de la cultura moderna, ofrece mejores posibilidades.

  • Epiménides el mentiroso

    Epiménides estuvo cincuenta y siete años dormido bajo la complacencia de los dioses. Luego de los cuáles, al despertar, se encontró un mundo diferente al suyo, y con titulares en pantallas planas.

  • Memorias de lector

    La formación temprana en grandes autores es un capital de renta superior al patrimonio económico que podamos reunir en este mundo.

  • El miedo y Mañanita

    Escuché llegar a Mañanita. Sus cascos sonaron en el suelo pedregoso, como campanadas celestiales, todas para mí. Se paró a mi lado. Y allí estaba yo, tirado en el piso, intentando agarrar mi muleta.

  • Leer entre pulgas y garrapatas

    Fue vendiendo periódicos que aprendí a distinguir entre un horóscopo, el nadaísmo y las cuatro leyes fundamentales de la física.

  • Retrato del lector adolescente

    Hay una suerte de paradoja vital del sufrimiento: mientras menos oportunidades tenga uno, mayores desafíos se impone. Y viceversa.

  • Para qué se escribe

    La palabra es indispensable para contar la historia negada, la ocultada por los alaridos de los opulentos que disimulan su poder con la misma astucia con que esconden sus deslices, sus pérfidos deslices.

  • Carta de mi padre

    Hay conductas del joven que le quedan mal al viejo, y viceversa. De modo que creo que se tiene cierta responsabilidad para percibir que las cosas tienen su hora.

  • La grieta

    El asesinato de una mujer revelará la tenebrosa historia de un pueblo dividido y será el motivo del comienzo de una revolución.

  • ¿Personalidad dañada o personalidad enferma?

    La personalidad enferma no amenaza los niveles de convivencia mientras seamos conscientes del apoyo que requieren los individuos. Pero es posible advertir riesgos más sensibles cuando estas personas se aíslan o resisten ante familiares o amigos.