Palmira, Valle del Cauca, Colombia

Política y gobierno

  • Complejidad e incertidumbre. La ciencia en diálogo con la realidad

    Colombia, un país sempiternamente dividido, polarizado. Hoy la polarización toma los nombres de Santos y de Zuluaga, pero en perspectiva histórica eso será sólo un asunto de semántica.

  • Ahora es la hora

    ¡Es ahora o nunca! Antes que esa oscura sombra regrese como el ángel vengador a exterminar a sus contradictores. Ahora cualquier expresión de neutralidad debe calificarse como inmoral, no podemos dudar.

  • Colombia: entre la polarización y más violencia

    La historia de Colombia en estos días es de aguda polarización —de medios de comunicación, de opinión pública, de partidos y personajes— y de violencia. Violencia verbal y guerra sucia.

  • ¿Causa mayor daño minería legal o la ilegal?

    El discurso de legal e ilegal es pura retórica en esta materia. Lo cierto es que la ley del embudo sigue ganando. Los peces gordos tendrán licencia para matar y comer del muerto y el pez chico llevará las de perder ante la opinión.

  • Ni ética ni escrúpulos

    En la actual campaña presidencial, cuatro, de un total de cinco aspirantes, tienen un ADN común que los invalida: Álvaro Uribe Vélez.

  • Inteligencia y crimen organizado

    Los mercenarios de la información son una enfermedad encubierta por los gobiernos locales. Desde los mismos edificios en las alcaldías se vigila a quienes no están de acuerdo.

  • La política, bacteria que corroe

    La política ha llegado a ser una plaga, una bacteria de difícil cura. No hay antídoto que la calme, la cambie o la fulmine. Es como el cólera o el escorbuto, como un cáncer maligno que invade vísceras y hace metástasis en el cerebro.

  • La inclusión: tema clave en la dupla Clara–Aída

    Los sueños de Colombia están incluidos en los planes de estas dos mujeres hijas de un pueblo jamás comprendido.

  • Elecciones, etiquetas y calificaciones

    En los tiempos que corren y en la campaña por la presidencia que observamos, la política está sometida a la psicología, y los argumentos a la más crasa semiótica de la imagen y el símbolo.

  • Microtráfico y política de drogas

    Las fuentes de la violencia social y los mercados ilegales dependen de agentes principales, muchos de los cuales han logrado influencia en el gobierno de los municipios. Ellos pagan elecciones y pagan el derecho a mandar en las ciudades.

  • “Cuando despertó, el dinosaurio todavía…”

    Nos ofrecen casa sin agua, policía en cada cuadra y creemos que es la vida que merecemos. Y... allá en la oficina del frente, el dinosaurio salta y come de la mano, como una mascota. Duerme contento, sin dogal al cuello y gana sueldo de alto comisionado.

  • Venezuela, falsos dilemas

    Los dilemas de falsa oposición abundan entre analistas y columnistas de opinión. Su estructura lógica es simple aunque sus alcances complejos. Por regla general, dividen la realidad (política e ideológica) en dos partes contrapuestas del tipo blanco/negro.

  • Por qué Santos no es Gaitán

    Las banderas de la campaña de Santos en Palmira no son las banderas rojas del liberalismo, sino las pancartas desteñidas de una dirigencia política regional tránsfuga.

  • Chanchullos honestos y deshonestos

    En 1980, el presidente Turbay Ayala sostuvo que había que reducir la corrupción a sus justas proporciones, mientras Lleras Restrepo, Galán y Mockus intentaron impedirla del todo. Estos últimos perdieron la batalla.

  • Aislamiento y ostracismo

    En la era de la globalización la política es geopolítica, y la geopolítica muestra su cara adusta como ostracismo y aislamiento. Es, por ejemplo, la amenaza que tantas veces se ha ceñido sobre Venezuela.

  • La muerte política de Petro: un caso de un problema mayor

    En Colombia, ya no es necesario eliminar físicamente a la oposición; basta con decretarles, mediante todas las componendas y triquiñuelas jurídicas y disciplinarias, la muerte política.

  • El enemigo público

    Esa misma impetuosidad dogmática del poder que destituye a Petro no se aplica contra alcaldes tramposos en otras ciudades y municipios de Colombia como Palmira.

  • Otro fracaso de los partidos

    Los partidos políticos fracasaron. No pudieron estremecer la consciencia ciudadana ni tampoco engañar a una mayoría. Fracasaron porque no hacen la mediación necesaria entre la sociedad y el Estado. Fracasaron porque avanzan de espaldas a la realidad.

  • Sin embargo

    Ahí están, cada minuto de estos desapacibles días electorales, pidiendo por todos los medios, con sus melifluas y socarronas voces, con sus fieras presencias, que votemos por sus increíbles propósitos, mientras esconden sus abusos y extienden su nefasto legado.

  • La apatía de votar por alguien

    ¿Será justo que la gente siga votando para que todo siga igual y el candidato repita como disco que "juntos, todos nosotros, tenemos que seguir el camino porque hemos hecho mucho, pero hay muchísimo por hacer"?